miércoles, 8 de febrero de 2012

Seguro que quieres ser emprendedor

Alberto,


Me he apropiado de lo que ha escrito Óscar Sánchez, Director de la Fundación Escuela Emprendedores, porque poco más tengo que añadir. Me parece clave lo de la formación de los emprendedores, tanto en valores como en "método", claramente es el talón de aquiles de muchos proyectos.

Ayer estuve charlando con Luisa Alemany, directora del Esade Entrepreneurship Institute (EEI), y coincidía conmigo en que la formación es básica para un emprendedor. A ver si podemos hablar para darle una vuelta.

De momento te dejo esta "perla" de Óscar Sánchez:

"Ser emprendedor es lo mejor que le puede pasar a una persona. Y no solo profesionalmente, que es lo que pensamos siempre primero, sino también personalmente. Ser emprendedor no es sinónimo de montar una empresa y hacerse empresario. Puede significar eso, pero el concepto de emprender implica seguir unos valores, unos comportamientos, unas conductas profesional y personalmente. Es una nueva forma de entender las relaciones humanas en un mundo cada vez más global. Es buscar la felicidad interna en un contexto de estrés continuado y de exigencia máxima en lo personal y material.

Ser emprendedor significa creer en uno mismo. Implica tener una actitud positiva e iniciativa para crear, reinventar y lanzar proyectos. Es además querer ser proactivo ante los retos y problemas que van apareciendo en el día a día. Es querer innovar y plantear nuevas formas de ver y entender las cosas. Los valores asociados al emprender van en la línea de construir y creer en un futuro mejor. Trabajo, esfuerzo, compromiso y dedicación son la esencia de los nuevos emprendedores, lejos de la codicia que ha rodeado a comportamientos de los nuevos ricos, propios del sector financiero e inmobiliario.

En el ámbito personal, ser emprendedor está alineado con la felicidad, la autoestima y la capacidad de enamorar a los más próximos y a la sociedad en general. Lo material no va con los emprendedores que suelen pensar en conceptos más amplios y ricos como la libertad, la disponibilidad de tiempo y el disfrute de la vida de una forma plena, equilibrada y sana. Después de seguir estos valores y comportamientos, el dinero llega y acompaña con Las escuelas deben adaptar sus programas para fomentar la creación de empresaséxito la aventura profesional y personal de los emprendedores.

Emprender nunca ha sido fácil. Siempre ha habido, hay y habrá excusas para no hacerlo. La comodidad de trabajar para un tercero y la despreocupación del empleado, que se produce cuando hay pleno empleo en la sociedad, hacen que las personas tiendan a acomodarse y a no querer aspirar a un crecimiento personal, de modo que limitan su desarrollo profesional al devenir de los resultados de la empresa. Solo unos pocos pueden, desde las posiciones más altas en la dirección, ser protagonistas del rumbo empresarial y de sus cambios.

Tenemos que cambiar el sistema educativo y empezar a formar a nuestros estudiantes. Educar a nuestros jóvenes tiene que partir de la base de que se tienen que creer capaces de emprender. Y eso solo se consigue con una apuesta real por el talento y por la persona; estos son los valores de una educación y de una sociedad emprendedora. Las escuelas y universidades tienen que apostar por adoptar sus programas curriculares al fomento de la emprendeduría desde una perspectiva más social y empresarial"

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