martes, 28 de febrero de 2012

Sugerencia de Oliver Rothschild



Carlos!!


Esta tarde he asistido a una ronda de seis presentaciones de proyectos de emprendeduría en IESE de la mano de Rockstar Spain. Esta empresa es una incubadora de proyectos de diferentes sectores aunque principalmente tecnológicos. El director general del grupo Rockstar es Oliver Rothschild (5ª generación de los Rothschild).




Tras las presentaciones, el Sr. Rothschild nos ha dado una breve charla sobre su trayectoria profesional, su experiencia como Business Angel en mas de 30 empresas y unos cuantos comentarios sobre emprendeduría. Entre ellos el que mas me ha llamado la atención ha sido:


"has de saber si eres un emprendedor o un innovador. El emprendedor no tiene por qué ser innovador y viceversa. Por lo tanto, recomiendo que el emprendedor busque su "partner" innovador y viceversa para que el proyecto tenga éxito"


El Sr. Rothschild apuesta fuertemente por la innovación constante como requisito para el desarrollo, crecimiento e inicio o de nuevas empresas.


Por cierto, los proyectos que mas me han gustado han sido:


www.tribox.com: plataforma que permite la organización de viajes y eventos para grupos.


www.dinube.com: una nueva pasarela de pago que cambia por completo el sistema de pago tal y como lo entendemos ahora. Todo a través del smartphone.






Un abrazo.


A.

lunes, 27 de febrero de 2012

Cuando emprendas con una franquicia ten en cuenta que...










Hola Carlos!!

Últimamente he sabido poco de ti. Supongo que debes estar navegando por un mar de trabajo además de que tu familia debe exigirte bastante. Espero verte muy pronto y charlar un rato.

Bueno, yo quería tratar un tema que creo que en los foros se habla de manera poco constructiva pero considero que es vital tener información de primera mano. Se trata de emprender mediante la compra de una franquicia.

Como sabrás y me habrás oído hablar en infinidad de ocasiones, yo tuve la suerte de pasar por la experiencia profesional mas dura de mi vida de la mano de una franquicia de transporte urgente.

Nunca te he explicado con detalle en qué consistió esa travesía por el desierto, qué logros conseguí y qué acabé aprendiendo.

Lo que pretendo con este post es dar un toque de atención a todas aquellas personas que quieran arrancar su propio negocio comprando una franquicia.

En mi caso particular, el uno de septiembre de 2006 abrí la persiana de lo que sería la Franquicia responsable del reparto de toda la paquetería del grupo Tourline Express en los códigos postales 08001, 08002, 08003 y 08039 y de la expedición de todos los envíos que nos confiasen los clientes de la zona. Se trata de todo el área que comprende el barrio del Borne, del barrio del Raval, del barrio Gótico y el puerto comercial de Barcelona.

Las preguntas que hay que contestar son: ¿Cómo llego a abrir una franquicia de transporte urgente en esta zona de Barcelona?¿Por qué esta marca y no otra?¿Por qué de transporte urgente y no una de fotodepilación, por ejemplo?

Pues bien, en el año 2005 me plantee la estrategia de abrir diez franquicias de diferentes empresas con el fin de que cada una de ellas obtuviese unos beneficios mínimos de unos 60.000€. Este iba a ser mi plan de vida, mi futuro, mi sustento para el resto. Quería abrir diez franquicias distintas con el fin de diversificar y así minimizar el riesgo de cierre. El objetivo era que, en caso de llegada de una crisis, unos sectores se verían mas afectados que otros, así la facturación global se vería afectada pero las finanzas no tendrían porque enfermar.

Lo primero que hice fue coger una revista de franquicias, buscar y seleccionar aquella franquicia con la que creía que me sentiría cómodo. Como todo emprendedor novato, la sensación que tenía era de respeto hacia el arranque de cualquier negocio, por este motivo apliqué el “principio de prudencia” y opté por un sector muy maduro, un sector fácil de entender, tangible, que hubiese experimentado en algún momento como cliente, etc.

Si te fijas, aquí cometí el primer error. Este no es ni por asomo el criterio que hay que seguir para escoger un sector en el que pretender arrancar un negocio. No analicé la rentabilidad media del sector, no valoré los “players”, no vi si el sector estaba en crecimiento o de lo contrario descomponiéndose. Posiblemente sobrevaloré el poder de la franquicia. Pensé que sí el franquiciador ofrecía franquicias significaba que seguía habiendo oportunidades. Nada más lejos de la realidad.

Por otro lado, este proyecto no quería iniciarlo solo y, en este caso concreto, tuve la gran suerte de proponérselo a un íntimo amigo que aceptó. Así pues, en el año 2005 empezamos nuestra andadura para sacar todos los datos que consideramos oportunos para poder llevar a cabo nuestro sueño (el plan estratégico).

Llamamos a todas las franquicias de transporte urgente que operasen en Barcelona y que tuviesen alguna zona disponible. Finalmente, ni MRW ni Nacex tenían disponibilidad. La tercera mas grande era Torline Express. ¡Ahí fuimos!

Como ninguno de los dos sabíamos por donde empezar, nos pusimos en contacto con Barcelona Activa. Con ellos llegamos hasta el final: desarrollamos el Business Plan y conseguimos la financiación necesaria con “La Caixa”. Fueron dos préstamos personales de autoempresa con condiciones muy buenas.

¿Qué errores cometimos durante el desarrollo del Business Plan?

Lo primero que hicimos fue hablar con el franquiciador y este nos pasó los números que correspondían a la ubicación que íbamos a comprar. Supuestamente, nos estábamos ahorrando un gran trabajo de investigación y una gran probabilidad de error en los cálculos ya que no conocíamos bien el sector. Pues bien, como te debes estar imaginando, los números que nos pasaron no se correspondieron ni lo mas mínimo con la realidad. Que…¿a qué me refiero exactamente? Pues a que los costes se deberían de haber multiplicado por 2,5 y que los ingresos de debían de haber reducido un 50%.

Otra de las cosas que deberíamos de haber hecho es la de aprender muy bien el negocio antes de entrar. Pasamos por alto el nivel de exigencia en la ejecución de este negocio. No supimos lo complicado que es conseguir repartidores en plena actividad. No puedes parar la actividad para hacer una selección digna y tampoco puedes pasar sin tener la estructura de repartidores adecuada porque incumples fácilmente con el servicio. No fuimos conscientes de los importes de las sanciones económicas que el franquiciador imponía por los incumplimientos del servicio. Aunque estaban especificados en el contrato, nosotros, que no teníamos experiencia, lo veíamos como un listado mas. No lo tratamos como la amenaza que realmente es.

Nos faltó encuestar, entrevistar o simplemente charlar con muchos franquiciados. Ir a comer con ellos, llegar a confraternizar lo suficiente como para que nos explicasen los por menores del negocio y sobretodo de la empresa. De hecho muchos franquiciados tenían cuentas de resultados negativas desde hacía mucho tiempo y el franquiciador les financiaba con el fin de que mantuviesen el servicio. El cierre de alguna delegación grande podría suponer un problema enorme para el franquiciador que debería suplirla y seguir sirviendo con recursos propios.

Lo que debimos hacer y no hicimos fue entender cuál era el verdadero negocio del franquiciador. Es algo que no cuestionas. Supones que a lo que se dedican es a lo que dicen que se dedican. Como pasa en un muchos franquiciadores, el negocio está en la venta de franquicias mas que la actividad que se supone que deben de desarrollar. En este caso que te cuento, sería la expedición de envíos y el cumplimiento de este servicio. Cuando ya estuvimos en marcha nos dimos cuenta que nuestra ubicación como franquicia había cerrado y se había revendido en infinidad de ocasiones.

Como te he comentado, nos fiamos de los números del franquiciador con lo que nos ahorrábamos realizar un estudio de mercado. Haberlo hecho hubiese sido vital para darnos cuenta de que en este sector existe la necesidad pero hay demasiada competencia y nadie aporta ningún valor diferencial. Además, el servicio básico lo comunican mal ya que no cumplen con el 100% de las entregas en hora. Se supone que el servicio debe de ser una alternativa urgente al tradicional envío postal pero no lo consiguen. Provocan un nivel de insatisfacción del cliente muy alta. La insatisfacción junto con la ausencia de un valor diferencial provocaba una fuga de clientes en forma de estampida. El incumplimiento del servicio tenía que ver con toda la organización del grupo empresarial y no tanto con nuestra franquicia.

¿Qué nos faltó?

Una de las cosas que nos faltó fue tiempo para pensar, para reunirnos, para tratar los temas importantes con visión global, establecer una estrategia, etc.
Necesitamos haber delegado la parte de gestoría laboral a una empresa competente y no haber mirado tanto el coste de este servicio. Lo mismo nos pasó con el servicio de gestoría contable y fiscal.

Subestimamos la importancia de tener una persona administrativa que llevase con mucho rigor el orden documental. Aunque es un coste salarial que a priori cuesta de amortizar mentalmente, es claramente rentable. Poder justificar las reclamaciones sin pérdidas de tiempo, o enviar a los clientes cualquier documento que te soliciten sin necesidad de tenerlo que confeccionar en el mismo momento de la petición porque el original se ha extraviado, no tiene precio.

NOTA: si quieres dedicarte en cuerpo y alma a tu “Core Business” ten estos aspectos muy bien resueltos.

¿Qué hicimos bien?

Una de las cosas que hicimos bien, dado que contábamos con algo de dinero, fue comprar una cartera de clientes. Nos ayudó a no empezar de cero. Aunque con esta cartera no teníamos casi para nada, nos permitía aprovechar parte de la gran estructura de repartidores que necesitábamos para repartir toda la paquetería que nos venía.

No dejamos el negocio en manos de terceras personas. Parece obvio pero hay gente que quiere montar una empresa para que se la lleven. Yo no creo en esta filosofía, por lo menos, en estas fases de la emprendeduría.

Un gran logro del que me siento especialmente orgulloso es haber conseguido mantener la amistad con mi socio después haber pasado por una jungla de imprevistos y problemas. El secreto se basó en el respeto, apoyo, trabajo en equipo pensando en el beneficio del prójimo por encima del tuyo. Obviamente, yo contaba con la ventaja de conocerlo muchísimo y sabía que cumpliendo con lo anterior, no me fallaría.

Llevamos la tesorería a raja tabla. Esto nos permitió plantear la venta del negocio con margen suficiente. Nos permitió indemnizar a los trabajadores.

Otra de las cosas que hicimos bien fue lanzarnos, emprender, arriesgar, vivir nuestro proyecto, tomar tus propias decisiones, ver lo que eres capaz de hacer, conocer cuales son tus límites y conocer como reaccionas en situaciones límite para con tu equipo.

Sin mas, espero que este post sea suficientemente ilustrativo y permita reflexionar.

Cuídate.

Un fuerte abrazo.

A.

lunes, 20 de febrero de 2012

Consejos que sabes pero no recuerdas

Hola Carlos!!


En una revista especializada he encontrado que, tras preguntar a emprendedores qué aconsejarían a otros que todavía no han emprendido pero quieren hacerlo, comentan lo siguiente:


- "Un negocio tiene éxito por estar bien gestionado, no por tener un buen "business plan" (Íñigo Álvez de Alvex).
- "Ten claro que tu peor escenario será siempre mejor que la realidad" (Javier Andrés de Ticketea.com)
- "Cada vez que trates con un cliente, piensa que éste puede atraer a otros nuevos" (Guillermo Martorell de WINC)
- "Apártate de las personas que te dicen constantemente lo que no eres capaz de hacer" (Alejandro Martín de BeeMee).
- "No quieras construir desde el primer día el equipo que necesitas dentro de dos años" (Iker Marcaide de Peer Transfer)


Interesante ¿eh?


Además, te sugiere que te formules estas seis cuestiones antes de emprender:


1) ¿Tienes una idea o un modelo de negocio? 
2) ¿Sabes cuál es tu punto de no retorno? Antes de arrancar cualquier proyecto, uno tiene que tener claro que si ocurre esto o lo otro, hasta aquí habré llegado.
3) ¿Sabes que también implicas a tu familia? Si el proyecto no consigue arrancar, en qué situación me quedo. Hay que valorarlo porque de lo contrario estarás implicando a tu familia.
4) ¿Sabes cuánto dinero necesitas para empezar?
5) ¿Sabes por qué van a pagar realmente tus clientes?
6) ¿Estas pensando en subvenciones? Te pueden ayudar pero no puedes supeditar el arranque de tu proyecto a la recepción de las mismas.


Son cosas que todos sabemos pero a menudo se nos olvidan. No está demás refrescarlas para tenerlas mas presente.


Un fuerte abrazo chaval!


A.

jueves, 16 de febrero de 2012

El empresario del siglo XXI

Buenos días Alberto,


De mi último post, en el que listaba los motivos por los cuales se suele pero no se debería emprender, algunas personas se han preguntado qué motivaciones quedan entonces para emprender. Hay un elemento implícito en el proceso de emprender, a parte de tener una idea, testarla, hacer un Plan de Negocio y buscar recursos, que es probablemente el elemento más importante para emprender con éxito: el emprendedor y su formación.

La bibliografía sobre las cualidades que tiene que tener un emprendedor es muy extensa, no voy a entrar en ello, pero me gustaría dar una pincelada sobre las motivaciones que a mi entender deben motivar al emprendedor y cuáles son las motivaciones por las que es preferible no emprender, y así sí, tener las dos patas explicadas a mi modo de ver: el porque no y el porqué sí.

El listado resumido de motivos para NO emprender del que hablé en mi último post, se puede resumir en los siguientes:

1. Estar en paro y tener que salir adelante.
2. Odiar al jefe o a la actual empresa.
3. No depender de ningún jefe (no soporta recibir órdenes).
4. Compatibilizar la vida personal y profesional, es decir, tener libertad de horario y decidir sobre las vacaciones.
5. Ganar más dinero que trabajando por cuenta ajena o hacerse rico, dar un pelotazo.
6. Querer recuperar el patrimonio que perdió la familia.
7. Demostrar algo a lo demás, a uno mismo o a los padres.
8. Contribuir al desarrollo de la región.
9. Dedicarse a un tema que gusta y al cual no es posible dedicarse si no es emprendiendo.

Como todo en la vida, a la hora de emprender, existen los más variados motivos, pero a mi modo de ver ninguno de los que cito en la lista anterior deben ser la motivación principal para emprender. Si emprendes por una de esas causas las probabilidades de que fracases son altas, pese a que tengas una buena idea, la hayas testado, etc.

¿Por qué digo que es preferible no emprender cuándo lo que te empuja a hacerlo es uno de esos motivos? Pues porque suelen ser motivos externos al individuo que lo condicionan hacia una dirección u otra. Normalmente esas motivaciones externas te dirigen por caminos no deseados pero el emprendedor se ve envuelto sin la menor noción de tiempo y espacio necesarias. En estos casos se suele utilizar la metáfora de la imagen de una bolsa volando, como en la película “American Beauty” en la que la bolsa es vapuleada por el viento y se mueve de un lado hacia otro, sin sentido alguno, sin rumbo, sin una dirección clara, sin un fin, tan solo dirigida por los deseos caprichosos del travieso viento.

¿Porque emprender entonces? Si tus ganas de emprender provienen de esas vísceras internas que te obligan a hacer algo, con la convicción de que debe hacerse así, entonces no debes emprender, en cambio, si provienen de ese deseo de convertir, realizar, desarrollar, mejorar, aplicar…o todo aquello en lo que se basa tu forma personal de entender la vida y el trabajo, entonces no pienses si debes, ¡hazlo! Obviamente nadie puede asegurarte el éxito pero con esfuerzo y una actitud positiva para solucionar problemas y satisfacer necesidades, el éxito se acerca. La verdadera motivación para emprender es interna, proviene de tus ganas e ilusión para llevarlo a cabo. No se trata de ser iluso y no tener en cuenta los riesgos, se trata de ser un cínico realista con tus objetivos y un burro de carga con tus deseos y ganas.

En este sentido la formación del emprendedor es parte fundamental del proceso, en mi opinión es la piedra angular del proceso y el primer paso indispensable que cualquier emprendedor debe dar. No me refiero exclusivamente a una formación en lo que a gestión de negocios se refiere, que también, sino que además el emprendedor debe conocerse muy bien a sí mismo. El autoconocimiento proporciona unas herramientas para que las personas sepamos como debemos actuar en según que situaciones ya que lo que nos crea malestar interno o infelicidad no es tanto lo que nos ocurre en el exterior sino como lo interpretamos internamente. Por ejemplo, si alguien nos grita es algo externo ante lo que nada podemos hacer, pero lo que nos hace sufrir es como nos lo tomamos internamente, nos duele, nos enfadamos, nos entristecemos…y antes eso sí que podemos hacer algo, conocernos bien y tener una actitud positiva. Por lo tano un emprendedor tiene que saber de Finanzas, de Marketing, de Ventas…pero también conocerse muy bien a sí mismo. El proyecto de todo emprendedor debe estar alineado con su personalidad y sus conocimientos y es que, para liderar a los demás es imprescindible empezar por liderarnos a nosotros mismos.

En una ocasión me explicaron que los empresarios actuales son como cebollas. Durante su carrera profesional han ido adquirido unas manías, unos hábitos, unas normas, cada una de las cuales supone una capa más de la cebolla, lo que ha generado una determinada cultura empresarial que nos ha llevado donde nos ha llevado. ¡Qué difícil es deshacerse de esas capas ahora! Por ello, dada la situación económica actual en la que nos encontramos mientras escribo este libro, con una tasa de paro y de destrucción de empresas inaceptables, tenemos una oportunidad única para formar a los nuevos empresarios, que tarde o temprano aparecerán, para que desde el inicio, sus proyectos empresariales sean verdaderamente éticos, eficientes y sostenibles, que repartan la riqueza entre toda la sociedad y que estén alineados con la personalidad del emprendedor. Los emprendedores son los futuros empresarios, una cebolla sin capas.

Hasta la próxima!

lunes, 13 de febrero de 2012

No emprendas por ese motivo

Hola Alberto,

Buceando he encontrado una serie de motivos por los que NO se debe emprender jamás. Si emprendes por uno de esos motivos es probable que tu idea fracase. Son de "El libro negro del emprendedor" de Fernando Trías de Bes.

1. Estar en paro y tener que salir adelante.
2. Odiar al jefe.
3. Odiar a la empresa.
4. No depender de ningún jefe (no soporta recibir órdenes).
5. Compatibilizar la vida personal y profesional.
6. Tener libertad de horario.
7. Gozar de potestad para decidir cuáles son los días de vacaciones.
8. Ganar más dinero que trabajando por cuenta ajena.
9. Querer recuperar el patrimonio que perdió la familia.
10. Demostrar algo a lo demás.
11. Demostrarse algo a uno mismo.
12. Demostrar algo a los padres.
13. Hacerse rico, dar un pelotazo.
14. Contribuir al desarrollo de la región.
15. Dedicarse a un tema que gusta y al cual no es posible dedicarse si no es emprendiendo.

Para reflexionar ¿eh?

Qué lástima que el domingo no pudimos quedar con los niños, queda pendiente!

Abrazo,

miércoles, 8 de febrero de 2012

Seguro que quieres ser emprendedor

Alberto,


Me he apropiado de lo que ha escrito Óscar Sánchez, Director de la Fundación Escuela Emprendedores, porque poco más tengo que añadir. Me parece clave lo de la formación de los emprendedores, tanto en valores como en "método", claramente es el talón de aquiles de muchos proyectos.

Ayer estuve charlando con Luisa Alemany, directora del Esade Entrepreneurship Institute (EEI), y coincidía conmigo en que la formación es básica para un emprendedor. A ver si podemos hablar para darle una vuelta.

De momento te dejo esta "perla" de Óscar Sánchez:

"Ser emprendedor es lo mejor que le puede pasar a una persona. Y no solo profesionalmente, que es lo que pensamos siempre primero, sino también personalmente. Ser emprendedor no es sinónimo de montar una empresa y hacerse empresario. Puede significar eso, pero el concepto de emprender implica seguir unos valores, unos comportamientos, unas conductas profesional y personalmente. Es una nueva forma de entender las relaciones humanas en un mundo cada vez más global. Es buscar la felicidad interna en un contexto de estrés continuado y de exigencia máxima en lo personal y material.

Ser emprendedor significa creer en uno mismo. Implica tener una actitud positiva e iniciativa para crear, reinventar y lanzar proyectos. Es además querer ser proactivo ante los retos y problemas que van apareciendo en el día a día. Es querer innovar y plantear nuevas formas de ver y entender las cosas. Los valores asociados al emprender van en la línea de construir y creer en un futuro mejor. Trabajo, esfuerzo, compromiso y dedicación son la esencia de los nuevos emprendedores, lejos de la codicia que ha rodeado a comportamientos de los nuevos ricos, propios del sector financiero e inmobiliario.

En el ámbito personal, ser emprendedor está alineado con la felicidad, la autoestima y la capacidad de enamorar a los más próximos y a la sociedad en general. Lo material no va con los emprendedores que suelen pensar en conceptos más amplios y ricos como la libertad, la disponibilidad de tiempo y el disfrute de la vida de una forma plena, equilibrada y sana. Después de seguir estos valores y comportamientos, el dinero llega y acompaña con Las escuelas deben adaptar sus programas para fomentar la creación de empresaséxito la aventura profesional y personal de los emprendedores.

Emprender nunca ha sido fácil. Siempre ha habido, hay y habrá excusas para no hacerlo. La comodidad de trabajar para un tercero y la despreocupación del empleado, que se produce cuando hay pleno empleo en la sociedad, hacen que las personas tiendan a acomodarse y a no querer aspirar a un crecimiento personal, de modo que limitan su desarrollo profesional al devenir de los resultados de la empresa. Solo unos pocos pueden, desde las posiciones más altas en la dirección, ser protagonistas del rumbo empresarial y de sus cambios.

Tenemos que cambiar el sistema educativo y empezar a formar a nuestros estudiantes. Educar a nuestros jóvenes tiene que partir de la base de que se tienen que creer capaces de emprender. Y eso solo se consigue con una apuesta real por el talento y por la persona; estos son los valores de una educación y de una sociedad emprendedora. Las escuelas y universidades tienen que apostar por adoptar sus programas curriculares al fomento de la emprendeduría desde una perspectiva más social y empresarial"

lunes, 6 de febrero de 2012

El precio de emprender

Alberto, cuantas veces lo hemos hablado,


Son tiempos difíciles para los emprendedores, no tanto para los que aún no se han lanzado como para los que lo han hecho en los últimos años y ven como la falta de crédito les ahoga, la rigidez del mercado laboral no les permite adaptarse con rapidez al entorno, ven como los clientes pagan tarde, si es que pagan, y los precios a los que se trabaja no son los que se esperaba cuando se hizo el plan financiero. Se dice que en bonanza es bueno ser una empresa pequeña ya que te mueves como un delfín en el mar, ahora las empresas pequeñas son sardinas enlatadas.


Comparto este link contigo para no desmoralizar. No todo está perdido:




Me quedo con la última frase:


"Pensad que somos más libres que los que trabajan por cuenta ajena. Y la libertad es algo que no tiene precio, que no se puede comprar".


Abrazo,