Hola Carlos! Hace tiempo que no comentamos nada en el blog. Hoy me apetecía compartir contigo que, el otro día leyendo un artículo de una revista especializada en emprendeduría, me sorprendió que proponían otra manera de emprender.
Hablaba sobre reflotar empresas que estuviesen en concurso de acreedores. Me pareció muy interesante.
Habitualmente ocurre que cuando nos ponemos a darle vueltas a una posible idea de negocio, tras no dar con nada lo suficientemente atractivo, acabamos resoplando y diciendo "está todo inventado".
Una alternativa a rebanarnos los sesos pensando en algo innovador, podríamos analizar una empresa concursada. A priori ofrece bastantes ventajas frente a un proyecto nuevo:
- La marca puede haber tenido notoriedad y un buen posicionamiento.
- Puede contar con un cartera de clientes: ahorras tiempo y dinero.
- Es posible que los errores que se hayan cometido hasta que la empresa haya entrado en concurso, no sólo sean subsanables sino que la operativa puede mejorarse.
- Pueden contar con la posibilidad de comprar los activos a precio de saldo.
- Se puede contar con trabajadores con mucha experiencia en la actividad.
- Etc.
Lo que sí que se recomienda es que, a pesar de las prisas que supone un proceso concursal, se haga:
- Una "Due Dilligence"
- Una auditoria global exhaustiva que incluya los estados financieros, un inventario de los activos materiales (comprobando su estado), una revisión de las obligaciones financieras y de personal así como un análisis de la relación real con los clientes.
- Evaluar exactamente cuáles son las necesidades de circulante para poner en marcha la empresa. Hay que pensar que se empezará con bastante actividad pero con cero tesorería.
En este link: http://www.concursodeacreedores.com podemos encontrar un listado de las empresas que están en concurso y una breve descripción. Sólo en este mes de junio aparecen 2.966. Por desgracia para las empresas concursadas, hay mucho donde escoger.
Un fuerte abrazo.
Alberto.